La Cámara Infrarroja y Espectrómetro Multi-objeto (NICMOS) del telescopio espacial Hubble se ha asomado al corazón de polvo oscuro de la Nebulosa Egg, revelando un retrato detallado de las últimas boqueadas de una estrella.
La Nebulosa Egg, también conocida como CRL 2688 y localizada a 3000 años luz en la constelación del Cisne, es una nube en expansión de gas y polvo arrojado por una estrella como el Sol, moribunda, que ha quemado la mayoría de su combustible. Estudiar la muerte de estrellas como el Sol es importante para entender cómo dos de los elementos cruciales para la vida humana, (el carbono y nitrógeno, formados por el hidrógeno y el helio dentro de las estrellas) se ejectan en el medio interestelar y en el futuro, estos elementos llegan a ser los elementos de nuevas estrellas y planetas. La mayoría del carbono y nitrógeno de su cuerpo se formó dentro de una estrella como CRL 2688 y se expulsó al espacio en procesos que están entendiéndose ahora mejor como resultado de los nuevos ojos infrarrojos de Hubble: el NICMOS.
Un viejo modelo para la muerte de estrellas como el Sol es que ellas arrojan materia en un viento lento que se expande con forma esférica. Pero los objetos como la Nebulosa Egg están forzando a un cambio en este modelo, mostrando que las estrellas moribundas también arrojan materia preferentemente a velocidades altas a lo largo de sus polos, y pueden tener incluso múltiples jets saliendo de sus superficies. La firma de la colisión entre las salidas rápidas y lentas es la luz de moléculas de hidrógeno capturada en la imagen del NICMOS. La estructura detallada de la región de hidrógeno que emite, nos habla de las primeras eyecciones lentas de la masa y del viento ejectado como un chorro.
La imagen del NICMOS muestra dos husos como burbujas de hidrógeno molecular y polvo a lo largo del eje largo de la nebulosa. Las puntas rojas de las burbujas trazan directamente el frente del chorro de donde salen a gran velocidad (expandiendose a más de 62 millas por segundo o 100 kilómetros por segundo), y choca con el material más denso y lento (a 12 millas por segundo o 20 kilómetros por segundo) de los "arcos" vistos en la imagen de la Cámara 2 Planetaria de Ancho Campo (WFPC2). Las burbujas se ven que finalizan en sus extremos por cascos luminosos de material denso, mostrando directamente que ese gas de densidad alta en la nebulosa está bloqueando el flujo de material de alta velocidad que escapa de arriba y de abajo del capullo de polvo oscuro. Estos rasgos confirman así directamente que la región oscura entre el proyector que emite visto en la imagen del WFPC2 no resulta de una falta de materia, como se había creído previamente, sino de una falta de iluminación. Las paredes luminosas de las burbujas simplemente quedan dentro de los bordes exteriores del brillo del reflector. Esta observación es consistente con la hipótesis de que la salida a alta velocidad se está vertiendo fuera a través de los mismos agujeros como la luz de las estrellas.
La imagen de NICMOS también muestra la emisión de las moléculas de hidrógeno calientes en las regiones que son oscuras en la imagen del WFPC2. Con la superior sensibilidad y fino detalle del Hubble, podía esperarse ver este anillo como una región de hidrógeno molecular brillando y expandiendose, como los lóbulos con forma de huso, en el centro de la nebulosa. Sorprendentemente, esta región permanece muy oscura en el infrarrojo. Es posible que el polvo en esta región sea sumamente espeso y bloquee la luz infrarroja del hidrógeno molecular que se produce en el polvo más alejado de nosotros.
La Nebulosa del Huevo es un prototipo importante de nebulosa similar a las que rodean tanto a las estrellas moribundas como a las estrellas recién nacidas. También representa un modelo aproximado a pequeña escala de la estructura en el centro de los cuasares, donde un objeto compacto luminoso es incluido en un toro de polvo con radiación y masa fluyendo fuera de un agujero en dos haces dirigidos en direcciones opuestas.